En 1954, a finales del mes junio mataron la Primavera Democrática que había iniciado en 1944 con el triunfo de la Revolución Popular en contra del dictador Jorge Ubico.
En junio de aquel año, las sectores más conservadores y recalcitrantes de Guatemala, encabezados por los terratenientes, los empresarios, la oligarquía totalitaria y la iglesia católica retrógrada de aquellos años, apoyadas cínica y abiertamente por EE.UU. para proteger los intereses económicos de la United Fruit Company , UFCO, conocida en la actualidad como Bandegua, dieron un duro golpe al verdadero desarrollo de nuestro país. A partir de esa trágica fecha, las grandes mayorías de guatemaltecos permanecen en abandono total en cuanto a su desarrollo humano.
Guatemala se conducía por un sendero progresista, guiado por dos grandes de la Revolución del 44: Juan José Arévalo Bermejo, educador, pedagogo y estadista, y por Jacobo Arbenz Guzmán, militar con mentalidad de servicio a favor del pueblo y no de servil a los intereses mezquinos de los poderes económicos que han saqueado a Guatemala.
Desde ese fatídico año 1954 y la mal llamada "Liberación Nacional", nuestro país está sumido en un profundo pozo de injusticias sociales, corrupción, desigualdades, atropellos a la dignidad de las personas, explotación, entreguismo a los nuevos conquistadores modernos, para que se apropien de nuestra inmensa riqueza natural.
Somos un país con los más altos índices en desnutrición, analfabetismo, carencia de vivienda digna, carencia de empleos y salarios dignos, según lo afirma el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, en uno de sus últimos informes respecto a Guatemala.
Sin embargo, Guatemala está en los primeros lugares en corrupción, enriquecimiento ilícito y privilegios para quienes asaltan el poder cada cuatro años, argumentando que según esta "democracia" en Guatemala, todos tenemos la oportunidad de elegir y ser electos, mentira más grande, porque en esta sufrida chapinlandia, solo tienen acceso quienes tienen el apoyo económico de sectores que, mediante una inversión, mantienen sus privilegios, no importando la figura que gane.
60 años son muchos para quienes hemos padecido toda clase de injusticias sociales. Lamentablemente no me recuerdo quién expresó lo siguiente: "el mejor homenaje que le podemos ofrecer a la Revolución del 44 es haciendo OTRA REVOLUCIÓN".
Los únicos que celebran lo del 1954, son lo que viven llenos de privilegios desde ese entonces, aunque lo hagan a escondidas, solitos ellos, pero "para taparle el ojo al macho", nos hacen recordar esa fecha en sus medios de comunicación, mismos medios de comunicación que son parte del engranaje del poder dominante y que se prestaron para quitarnos el avance social que estaba generando la Revolución del 44.
Triste es reconocer que a las nuevas generaciones no les interesa cambiar de ese injusto rumbo...de ese camino que obliga a muchos, a muchos connacionales a partir hacia el país que nos quitó la más grande conquista y ahora, hombres, mujeres y niños, viven lejos de su tierra, de sus seres queridos y que, inclusive, ya perdieron hasta su identidad. Guatemala es rica en su naturaleza, no tendríamos que emigrar en busca de mejores horizontes si aquí tuviéramos las oportunidades de vivir dignamente. Si no la tenemos, la causa principal es esa trágica fecha del mes de junio de 1954.
domingo, 22 de junio de 2014
jueves, 5 de junio de 2014
LAS JORNADAS MÉDICAS DEBERÍAN SER PERMANENTES.
LAS JORNADAS MÉDICAS, DEBERÍAN SER PERMANENTES.
Cuando en los pueblos de Guatemala se llevan a cabo jornadas médicas gratuitas, gran cantidad de personas acuden a ellas. Todo porque en nuestro país no existen políticas encaminadas a resguardar la salud de los guatemaltecos. No existen programas de medicina preventiva, que es más barato para el Estado, tampoco se llevan a cabo las jornadas gratuitas, para solventar en parte, la grave situación en el tema de salud que experimentamos a diario del chapines, especialmente los de escasos recursos económicos. En Guatemala, enfermarse "es un lujo".
Nuestra Constitución Política de la República de Guatemala, ordena que el Estado es el obligado de brindar salud gratuita a todos los guatemaltecos, pero atención médica de calidad. En nuestro país se derrochan millones y millones de dólares, para construir carreteras, que benefician solo a un determinado sector, mas no a los que jamás hacen uso de esas vías multimillonarias. Se construyen "elefantes blancos" por doquier. Pero a la salud del guatemalteco común y corriente, de ese chapín que tienen que hacer uno y mil malabares para medio sobrevivir.
La prueba fehaciente se puso de manifiesto el martes 2 de junio, cuando aquí en Ipala se llevó a cabo una jornada de medicina gratis, con médicos estadounidenses.
Luego de divulgarse la jornada por distintos medios durante días antes, las personas acudieron masivamente, provenientes de distintas comunidades rurales e incluso, de la misma cabecera municipal-
Cuando en los pueblos de Guatemala se llevan a cabo jornadas médicas gratuitas, gran cantidad de personas acuden a ellas. Todo porque en nuestro país no existen políticas encaminadas a resguardar la salud de los guatemaltecos. No existen programas de medicina preventiva, que es más barato para el Estado, tampoco se llevan a cabo las jornadas gratuitas, para solventar en parte, la grave situación en el tema de salud que experimentamos a diario del chapines, especialmente los de escasos recursos económicos. En Guatemala, enfermarse "es un lujo".
Nuestra Constitución Política de la República de Guatemala, ordena que el Estado es el obligado de brindar salud gratuita a todos los guatemaltecos, pero atención médica de calidad. En nuestro país se derrochan millones y millones de dólares, para construir carreteras, que benefician solo a un determinado sector, mas no a los que jamás hacen uso de esas vías multimillonarias. Se construyen "elefantes blancos" por doquier. Pero a la salud del guatemalteco común y corriente, de ese chapín que tienen que hacer uno y mil malabares para medio sobrevivir.
La prueba fehaciente se puso de manifiesto el martes 2 de junio, cuando aquí en Ipala se llevó a cabo una jornada de medicina gratis, con médicos estadounidenses.
Luego de divulgarse la jornada por distintos medios durante días antes, las personas acudieron masivamente, provenientes de distintas comunidades rurales e incluso, de la misma cabecera municipal-
Muchas personas acudieron al llamado, desde muy tempranas horas, incluso a las 5 de la mañana ya habían hombres, mujeres y niños, haciendo cola para lograr turno y así poder ser atendidos por un médico.
La larga cola que se formó alrededor del edificio municipal, daba la impresión que ya estábamos otra vez, en las elecciones generales, las cuales se llevan a cabo cada cuatro años, "para votar por los mismos". Naturalmente este es un claro indicativo de la precaria situación que en salud padecemos la mayoría de guatemaltecos. En nuestro país no existe una atención permanente y de calidad, para quienes requieren de atención médica. Y no es que los gobernantes no sepan que está claramente establecido en la Constitución, este derecho inalienable y humano, a la salud. Lo saben perfectamente y a propósito nos marginan. La Ley se la pasan por "el arco del triunfo", porque el injusto sistema en que vivimos, se presta a toda clase de arbitrariedades e injusticias sociales. Guatemala en Latinoamérica, ocupa el último lugar en Desarrollo Humano, es decir, aquí no existe acceso a la salud, a la educación, a la vivienda digna, al empleo y salarios dignos. Algún día, y ojalá que sea relativamente pronto, tengamos gobernantes con mucha conciencia social, que sean llevados a través del voto consciente, y no por el voto comprado, como sucede en estos tiempos.
Muchas personas acudieron desde distintas comunidades rurales, incluso de la misma cabecera municipal.
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